actualidad, divagaciones

Entre la emoción y la incertidumbre

http://caracol.com.co/radio/2016/06/28/nacional/1467136546_983154.html

Después de leer en el link de arriba las declaraciones del Presidente Santos sobre la importancia de fortalecer la policía anti-disturbios para el pos-conflicto, y de la otra noticia de la aprobación del nuevo código de policía, no puedo dejar de sentir, junto a la emoción que me da la firma del cese bilateral y definitivo, una pequeña dosis de incertidumbre. Se supone que ahora vamos a poder hablar con libertad aunque no estemos de acuerdo, cosa que no ha pasado en Colombia desde la Violencia entre liberales y conservadores de la década del 50′. Se supone que podremos protestar sin necesidad de sentirnos particularmente arriesgados al hacerlo. Pero el gobierno parece estar en otra onda: la onda de que si no se va a reprimir por las armas, se va a tener que reprimir a la gente por otros medios. Que susto.

Ahora, si ya están pensando que esto quiere decir que yo me estoy declarando del partido político que saldría de las FARC, piensen otra vez. Para mi una de las más nefastas consecuencias que nos ha dejado el conflicto armado en Colombia es el hecho de que se ha demonizado a la oposición legítima, a aquellos que han buscado oponerse radicalmente al gobierno jugando el juego político. Para los opositores, esto nunca ha funcionado, si no me creen, hagan una rápida búsqueda en google de la Unión Patriotica, o de los Estatutos de Seguridad del Presidente Turbay. En Colombia el que tenga el más ligero tinte izquierdoso, para no hablar de anarquista, lo califican inmediatamente de ‘mamerto’ o, peor aún, de guerrillero. Esto se traduce en que a los opositores, o no los toman enserio, o los declaran abiertamente enemigos.

Esta es la razón de fondo por la cual me preocupa  tanto que el cuadro que se está pintando para el pos-conflicto, sea uno en el que el gobierno parece tener miedo de sus ciudadanos. Si no, ¿podría alguien decirme por qué se aprobó un código que deja a la ciudadanía, en muchos casos, desprotegida ante agentes inescrupulosos? ¿Por qué decir que  “[ahora que] ya no será en las selvas a punta de bala, sino por las vías democráticas como se solucionen las diferencias de nuestra sociedad, el papel del Esmad se vuelve especialmente importante”(ver link)? ¿Realmente va a ser el ESMAD (cuerpo anti disturbios de la policía), que acaba de salir de un escándalo por la muerte de tres líderes indígenas durante las protestas del paro agrario, un grupo tan relevante ahora que se va a hacer política sin armas? ¿Qué dice eso de la visión del gobierno hacia el pos-conflicto? ¿Acaso lo más peligroso del pos conflicto van a ser las protestas sociales? ¿Para quién?

Nunca me cansaré de repetir que paz sin libertad, no va a ser paz. Ese, para mí, sí sería un precio inaceptable.

 

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